Esta es la receta para sacarle jugo a un evento como South Summit o DES
Las primeras ediciones de South Summit, el evento alrededor de la startup más potente de España, fueron memorables.
Las primeras ediciones de South Summit, el evento alrededor de la startup más potente de España, fueron memorables.
Robando algo de inspiración de Pony Bravo, aquel grupo sevillano que hace década y media causó furor entre los círculos más underground de España, podría afirmarse que la voz del campo dice la verdad, idea que vertebra el evento Misión Agrotalks celebrado en El Ejido, Almería.
El mecanismo opera más o menos así: con poco capital, a veces incluso sólo con los ahorros de aventuras empresariales anteriores o la financiación casi a ciegas de amigos y familiares, un minúsculo equipo es capaz de idear una solución que el mercado necesita. El ejemplo más recurrente hoy es la inteligencia artificial.
Existe una disparidad obvia en la narrativa alimentada desde ambas orillas del Atlántico. En Latinoamérica, España se observa a menudo como la gran puerta de entrada a Europa, un país de promesas y oportunidades, la reinterpretación -desde el prisma de un Estado del bienestar- del sueño que para muchos todavía representa Occidente. Quienes tienen suerte y cruzan el charco, comprueban a su llegada que la proyección dista mucho de la realidad. A menudo, esos migrantes chocan con un muro jurídico, burocrático, económico y cultural.
El de AgriSens es un ejemplo más de las sinergias que unen a dos comunidades vecinas, Andalucía y la Región de Murcia, en torno al emprendimiento.
Ciclogreen lleva más de diez años en la carrera de la descarbonización. Con corazón intelectual sevillano, espíritu 100% remoto (14 empleados en plantilla) y más de 100 clientes de 15 países, hoy progresa con el viento a favor de la recién aprobada Ley de Movilidad Sostenible, un texto que incide en su especialidad y que obligará a las empresas con más de 200 trabajadores (o 100 en un mismo turno) a ejecutar planes y medidas para reducir sus emisiones.
Hablar de videojuegos significa adentrarse en una industria que, sin cambiar demasiado, ha cambiado una barbaridad.
Uno de los grandes problemas del momento es el consumo eléctrico. La IA está detrás del fenómeno, pues un gran modelo de lenguaje (LLM) se sustenta en los centros de datos y estos exhiben una voracidad difícil de gestionar, aunque poco a poco se asomen soluciones como la de la española Submer y sus tanques de inmersión. Lejos de desaparecer, el desafío se extiende a industrias de todo tipo, aunque sean menos mediáticas.
Resulta sorprendente que en Andalucía, motor de la agricultura española, no exista una firma tecnológica especializada capaz de exhibir números de campeona nacional.
Pocas series retratan con tanta precisión como The Wire (David Simon, 2002-2008) las complejidades de una zona portuaria, sus ángulos muertos, el peligro que encierra su infraestructura y la necesidad de controlar el entorno.