AgriSens: el vigilante infalible contra las plagas del campo
Los dispositivos de la startup murciana funcionan con energía solar, requieren un mantenimiento mínimo, se adaptan a cualquier clima y permiten al agricultor minimizar el daño que generan las plagas.
El de AgriSens es un ejemplo más de las sinergias que unen a dos comunidades vecinas, Andalucía y la Región de Murcia, en torno al emprendimiento. Esta startup procedente de la segunda comunidad autónoma, enfocada en el vertical agrotech y participante en el módulo de alto rendimiento de Misión en El Ejido (Almería), está liderada por Jesús Pujante (CEO), cofundador junto a Magdalena Martos, Miguel Ángel Ruiz y Antonio Martínez, y pone a disposición del agricultor uno de sus remedios soñados.
Las trampas de AgriSens combinan hardware y software para detectar plagas en los cultivos. Este servicio, inicialmente pensado para explotaciones en campo abierto, también puede implantarse en invernaderos. En el primer caso, el cálculo es el siguiente: con un solo dispositivo basta para cubrir unas diez hectáreas de terreno; mientras que, en los escenarios bajo techo, el monitoreo de este aparato abarca unos 1.000 metros cuadrados.
“Hoy el trabajo con trampas es todavía muy manual y el técnico debe desplazarse semanalmente a la finca para comprobarlo todo. Nuestras trampas digitales vigilan en tiempo real las plagas; cada día se toman imágenes del cultivo, se envían a la nube y nuestro software de IA analiza cada imagen y distingue qué insectos son beneficiosos y cuáles constituyen una amenaza. Además, con la información que recibe, el agricultor puede anticiparse al problema y también decidir cuál es el mejor momento para iniciar el tratamiento”, explica Pujante.

Muchos de los bichos que atacan al cultivo en campo abierto (los lepidópteros, por ejemplo) son atraídos a la trampa con feromonas sexuales. En el caso del tomate y un invernadero, el equipo se adapta a la tuta absoluta, y así sucesivamente, demostrándose la flexibilidad de una propuesta que combina lo tecnológico con cierto toque artesanal, ya que el equipo de AgriSens entrena manualmente a sus algoritmos para que se adapten a las necesidades de cada explotación.
También son importantes las entrañas del dispositivo. Al principio, recuerda el CEO de la startup murciana, el sol, la lluvia y el viento ponían en dificultades el funcionamiento de las trampas, pero tras varios retoques, la empresa dio con materiales resistentes a las inclemencias del tiempo. Una gran ventaja de las trampas de AgriSens es que funcionan con energía solar, son 100% autónomas y pueden instalarse en cualquier lugar. Además, se limpian gracias a un motor interno que se acciona en remoto y el agricultor sólo tiene que cambiar el atrayente cada 30 ó 60 días.
Sin capital levantado de momento y con el esfuerzo exclusivo de los cuatro socios, AgriSens trabaja actualmente con tres grandes cooperativas de la Región de Murcia. Es ahí, en las vastas extensiones, donde su solución brilla más, evidencia que invita a Pujante a adentrarse en el futuro de la empresa con un posible desembarco tanto en Latinoamérica como en África, donde abundan las hectáreas agrícolas y se acrecienta el azote de las plagas. En la hoja de ruta también está escrito el objetivo de adaptar el precio del servicio a agricultores y cultivos de menor dimensión (entre dos y cinco hectáreas) “para terminar llegando a todo el mundo”.
A través del ordenador o del teléfono móvil, el cliente de AgriSens accede a una interfaz muy sencilla donde no son necesarios unos apabullantes conocimientos técnicos. Visualizará en pantalla unas chinchetas que representan la geolocalización de las trampas y en cada trampa distinguirá un color que le dará información sobre el estado de la plaga (en fase de huevo, larva o adulto). Puede acceder a imágenes a diario, analizar gráficas con las curvas de vuelo y recibir avisos en tiempo real para cambiar las feromonas. La startup trabaja en la mejora de la nitidez de las imágenes capturadas para que su IA sea capaz de detectar insectos incluso de un milímetro de tamaño.
En relación con la comercialización de esta solución, Pujante habla de dos corrientes de pensamiento: “Hay técnicos más abiertos a incorporar la innovación y otros de la vieja escuela que son negacionistas y, por suerte, sólo constituyen una minoría. España necesita en cualquier caso incorporar la tecnología a la agricultura para seguir siendo competitiva y es cuestión de tiempo que unos y otros se suban al carro”.
Respecto al papel de Misión como coadyuvante, el CEO de AgriSens se muestra satisfecho. Por una parte, destaca, el hecho de contar con centros especializados por sectores propicia conexiones interesantes entre emprendedores y la posibilidad de intercambiar opiniones sobre lo que hace cada startup. Por otro lado, las mentorías valen su peso en oro porque están personalizadas.
La carrera disruptiva no termina nunca. Mientras crece y convence, la compañía murciana alimenta sus bases de datos con una idea en mente: perfeccionar su know-how hasta el punto de poder predecir con finura cuándo golpeará una plaga. Los cimientos ya están puestos.