Bubble Time: la app para desconectar digitalmente que aspira a dejar de existir
Las evidencias científicas son demoledoras. Con las pantallas ocurre lo mismo que con las peores drogas. Son generadoras de adicciones y empujan a la mente al oscuro callejón de la depresión y la ansiedad. Cuando la OMS alerta de que la soledad constituye hoy un problema de salud pública, pone el dedo en una llaga que no sólo duele a los mayores y a los desheredados del capitalismo, sino a esos jóvenes y no tan jóvenes que entablan con el móvil una suerte de relación matrimonial.