Con Nintendo por bandera y el show como insignia: así encadena temporada tras temporada A Link to the Podcast
Situado en el top 10 de los podcasts españoles de videojuegos, este espacio conducido por Manuel Luis Mena explora con Misión nuevas fórmulas de monetización
Manuel Luis Mena lleva 30 años batiéndose el cobre en la radio. Con 46 años, perteneciente a la generación X, debutó en el oficio con 16, cuando Nintendo aún comercializaba una de sus consolas más famosas, la SNES, bajo cuyo reinado se estrenó uno de los videojuegos más queridos de todos los tiempos: The Legend of Zelda, a Link to the Past. Firmado por uno de los históricos de la industria, Shigeru Miyamoto, el título movilizó a una legión de admiradores cuya fidelidad aún se observa hoy incluso entre quienes compran aparatos de marcas como Sony o Microsoft. Para rendir homenaje a esa pasión, Mena creó en 2019 un programa llamado A Link to the Podcast y ha sido capaz de aterrizarlo en Misión con el reto de escalar el negocio.
Han transcurrido siete temporadas del podcast, muy nintendero pero no sólo nintendero, durante las cuales el periodista ha sabido rodearse de un equipo de 20 colaboradores que trabajan en el proyecto “por amor al arte”. Mena imprime al espacio un estilo “radio fórmula”, con una intro, música de videojuegos y la vocación perenne del show para diferenciarse de otros formatos donde tres amigos se sientan simplemente a charlar. El programa ronda las cinco horas de duración, a veces incluso más, pero está bien segmentado para que la audiencia salte directamente al bloque que le interesa. Hay debates, entrevistas, noticias de actualidad, un apartado de videojuegos indies, otro dedicado a personajes de juegos e incluso píldoras de radio-teatro, toda una rareza en el mundillo.
La pregunta del millón tiene una respuesta de céntimos de euro: vivir de esto es muy complicado, tal y como ya saben miles de creadores de contenidos adscritos a plataformas como Substack. Igual que su red de contribuyentes, Mena se embarcó en el podcast para combinar sus dos pasiones, los videojuegos y la radio, pero es esta segunda la que le da de comer gracias a su puesto en la emisora municipal de Torredonjimeno (Jaén). Monetizar depende de los mecenas reclutados en iVoox, la principal lanzadera del podcast, aunque todavía pueden explorarse otros caminos. “Me sorprendió al llegar a Misión y lanzar el pitch la confianza que los mentores mostraron en A Link to the Podcast”, confiesa Mena. Los ingresos por merchandising y la publicidad abren nuevas vías financieras. De hecho, en abril, RBA Editores anunciará por primera vez en este espacio algunos de los libros de videojuegos que publica.
A Link to the Podcast suele estar en el top 10 español de podcasts de videojuegos. Mena ganó hace unas semanas el premio de DeVuego a mejor podcaster del gremio. No puede decirse que el fundador de este programa no diversifique: además de en iVoox, donde moviliza unas 1.500 escuchas por sesión, emite en directo desde Twitch, está presente en YouTube (4.000 escuchas de media) y tiene un tentáculo en Spotify (800 escuchas). “Por desgracia, la gente en España no está habituada a pagar por consumir contenidos y esa labor pedagógica sigue pendiente. Hay que hacer ver que si no te tiembla la cartera para tomarte unas cañas con los amigos y gastarte 20 euros, los formatos de calidad con contenidos que te interesan también valen dinero”, sugiere el emprendedor andaluz.
En Revogamers.net, Mena condujo entre 2014 y 2019 el programa que fue la semilla del actual. “Quería traspasar los límites de una emisora municipal y les propuse un podcast dedicado a Nintendo -recuerda Mena-. La expansión no fue bestial, pero se marcaron los pilares del proyecto: no se trataba sólo de hablar delante de un micrófono, sino de entrevistar a los responsables de los estudios de desarrollo con un toque de espectáculo y una producción cuidada. Luego me cansé y así surgió A Link to the Past”.
Gracias a Misión Andalucía, el periodista radiofónico cumplió en septiembre de 2025 el sueño de preparar un programa desde Comic-Con, la Convención Internacional de Cómic de San Diego, cuya organización decidió por primera vez celebrar el evento fuera de EEUU, apostando por Málaga. Otro sueño -“más húmedo e improbable”- sería que Nintendo convirtiese A Link to the Podcast en una apuesta oficial de la marca. Pero Mena se muestra realista respecto al recorrido de la empresa. “Lo ideal es que el podcast siga creciendo, pero no sé si cuajará como medio de comunicación. No termino de verlo porque el ritmo de expansión nunca ha sido especialmente rápido. Pese a todo, esta vez contamos con el respaldo de Misión y tal vez sea distinto”.
Deja Mena para el final una reflexión sobre el momento que atraviesa la industria del videojuego. Después de la exuberancia mostrada con la pandemia, distopía que encerró a la población en sus casas y multiplicó exponencialmente el número de jugadores, se ha producido, igual que ocurrió con las startups, una fuerte corrección. Estudios como Tequila Works desaparecen y otros como MercurySteam están al borde del precipicio, los despidos están a la orden del día y la calidad media de los títulos se resiente. “Desarrollar un videojuego de primer nivel suele durar seis o siete años. Los equipos más pequeños no pueden permitirse invertir ese tiempo, con frecuencia sin dinero, para después lanzar el juego en Steam junto a otros 500. Por eso prolifera ahora la figura del desarrollador en solitario y también se crean títulos más sencillos de jugar y rápidos de programar”.