¿Por qué una aceleradora despunta sobre otras? El secreto está en los mentores
Raquel Carmona (Algeciras) y Nacho Martín (Alhaurín) explican sus experiencias como coordinadores de dos de los hubs de Misión Andalucía, lanzan consejos a los emprendedores y describen los retos pendientes de la logística portuaria y la movilidad inteligente.
Aunque no pueda hablarse de una unidad de destino, tampoco resulta descabellado establecer ciertos paralelismos entre la logística portuaria y la movilidad inteligente. Ambos verticales son dos de las cuatro piedras angulares que forjan Misión. Desde los centros de Alhaurín de la Torre y Algeciras, Nacho Martín (1994) y Raquel Carmona (1999) actúan como respectivos números dos de los directores del hub. En ambos casos salta a la vista su juventud, nada reñida con el conocimiento del ecosistema. Carmona, de hecho, explica algunas de sus peripecias en su canal de YouTube (Lo Aprendí Emprendiendo).
Pregunta: ¿Es esta vuestra primera experiencia desde el otro lado de la orilla, ayudando a otros a impulsar sus proyectos?
Raquel Carmona: Es mi primera experiencia con un proyecto impulsado desde lo público, aunque creé mi propia startup (Laqsia) y pasé por el programa de aceleración de Lanzadera. La gran diferencia entre Misión y otras iniciativas es que aquí, al abarcarse un sector muy específico, la red de contactos es inigualable. Las startups pueden reunirse con la Autoridad Portuaria, explicarles bien la propuesta de valor e incluso cerrar un piloto. También se conocen las entrañas del puerto, se visitan las instalaciones y se accede al centro de procesamiento de datos, por ejemplo.
Nacho Martín: Yo he participado y gestionado programas públicos, sobre todo gracias al boom de Málaga como ecosistema tecnológico, y es cierto que también había mucha iniciativa privada, pero los programas al principio estaban muy orientados a la pyme tradicional y al desempleado, no a la startup. Misión es una especie de síntesis donde confluyen todos los programas públicos y privados que han pasado por Andalucía en la última década y ese aprendizaje se plasma en el programa. Nos adaptamos a la fase en la que se halla cada startup y al sector donde opera y, además, respondemos a la idea de la unidad: queremos que cuando una startup desembarque en la comunidad autónoma, sólo tenga que venir a un sitio a preguntar.
P: Más allá de los contactos y de la unificación, ¿dónde reside el valor diferencial de Misión?
R. C: Sin ninguna duda en las mentorías individuales. Son perfiles emprendedores y saben lo que es la empatía y qué aconsejar, porque ellos mismos han vivido procesos muy parecidos.
N. M: Un buen mentor ayuda a tu startup a cerrar contratos. Por nuestras instalaciones han pasado emprendedores en etapas muy tempranas de sus proyectos, pero gracias a esos mentores algunas han pivotado e incluso cerrado acuerdos con sus primeros clientes.
P: ¿Cuáles son los desafíos más importantes en vuestras respectivas industrias? Es ahí donde la tecnología puede quemar etapas a una velocidad muy superior.
R. C: Aunque los puertos parezcan muy innovadores, suelen trabajar de manera muy tradicional. Mover un contenedor genera un papeleo que suele costar más que la mercancía incluida en el propio contenedor, y eso ocurre porque el proceso no está digitalizado ni homogeneizado. Dentro del puerto también se producen cuellos de botella en el tráfico de camiones. Todo está orientado a digitalizar procesos y encontrar soluciones más sostenibles. Y el reto está en que el propio puerto, que tiene en el radar a las startups, dé con la tecla para integrar dichas soluciones.
N. M: En movilidad los planes ya existen y son ambiciosos, pero el desafío está en los plazos de ejecución y en el grado de adopción de la ciudadanía. Observo demasiada burocracia y descoordinación, e ingentes cantidades de fondos europeos pendientes de ejecución. El problema no es técnico ni financiero, sino político y de gestión. Hay que eliminar ese cuello de botella para que el capital beneficie a proyectos reales.
P: Raquel a los 21 años con Laqsia y Nacho todavía con Válidamente: ambos sabéis lo que es lanzar una empresa propia. ¿Cuál es el consejo más valioso que podéis ofrecer a quien empieza ahora?
R. C: Veo a un emprendedor que me recuerda a mí, que no tiene dinero, trabaja 12h horas al día y hace malabarismos. A veces ni se factura ni el inversor aparece cuando uno quiere; nadie te va a financiar como por arte de magia, tienes que generar ingresos y entonces alguien cuando tenga interés meterá dinero. Hay que avanzar con calma, creando primero equipo y sabiendo que esto no es Estados Unidos y que tienes que apañarte solo.
N. M: En Alhaurín, actualmente, el 90% de las iniciativas que aceleramos tienen que ver con B2G (con las administraciones como cliente) o B2B. El problema es que, para contratar con un gobierno, se exige solvencia y facturación previa, y los procesos de licitación suelen ser lentos. España debería tener un plan estatal de compra de innovación para impulsar desde lo público a las startups.