Gemelos digitales: los mejores amigos de la logística portuaria
La posibilidad de crear una réplica virtual del puerto, su maquinaria y sus instalaciones es una fórmula muy potente de eficiencia y sostenibilidad, pero este es un tablero donde también juegan la IA, la robótica y el blockchain. Todas esas tecnologías están en el punto de mira de Misión.
Para entender en toda su dimensión las posibilidades de negocio que surgen al aplicar la innovación tecnológica a la esfera portuaria, basta con descorrer las cortinas de lo que se cuece entre el mar y la tierra. Los barcos de mercancías siguen, como los aviones al surcar el cielo, una suerte de carreteras marítimas (traffic separation schemes) que ayudan a prevenir colisiones en espacios especialmente estrechos como el Canal de Panamá o el Estrecho de Gibraltar. Esas rutas se someten además a una supervisión similar a la de los controles aéreos. Antes de llegar a destino, la naviera o el capitán lanzan un aviso con la información del buque, la carga y la tripulación. La terminal asignada prepara los recursos para la recepción y el barco atraca. Con el amarre, el barco queda conectado a servicios básicos como agua y luz.
El fresco que se dibuja a continuación incluye la inspección y el control documental, que corre a cargo de las autoridades portuarias y aduaneras; la descarga de la mercancía; el traslado de los contenedores a un espacio donde se agrupan por destino, prioridad y tipo de carga; la concesión del levante aduanero (cuando todo está en orden); la coordinación con camiones y trenes para preparar el transporte terrestre, y el registro de salida y destino antes de abandonar las instalaciones.
Puertos como el de Rotterdam, el más importante de Europa a nivel de mercancías, recurren a los gemelos digitales para perfeccionar esta compleja coreografía. En esencia, esta herramienta permite crear réplicas virtuales en tiempo real de infraestructuras, procesos o sistemas del puerto a partir de datos recogidos por sensores, internet de las cosas (IoT), cámaras y software de simulación. Este es precisamente uno de los ángulos de actuación del centro de Misión ubicado en el referencial Puerto de Algeciras, un lugar ideado para que emprendedores y startups validen soluciones específicas y las escalen en el mercado.
En el escenario que abarca un puerto y gracias al digital twin, se crea una versión digital de ese espacio físico objeto a objeto y edificio a edificio, incluyendo hangares, grúas, muelles, oficinas, etcétera. El mayor aliado aquí es la conectividad: si el entorno se digitaliza, significa que es posible sensorizarlo, de modo que ese flujo constante de datos sobre tráfico, estado de la maquinaria, ubicación de los contenedores, condiciones climáticas y horarios de llegada y salida alimentará el conocimiento y la precisión en el puente de mando portuario. Además de integrar información en tiempo real, el sistema permite simular contingencias y anticiparse al futuro, por ejemplo, en el caso de una avería, un exceso de almacenamiento o una congestión en el tráfico marítimo. En definitiva, es como si los operadores del puerto observasen en pantalla un videojuego donde prever cuellos de botella, ajustar recursos o probar decisiones antes de aplicarlas.
Si el propósito de Misión es identificar y espolear a esas startups disruptivas made in Andalucía, Holanda, propulsada por su tradición marítima y el empuje de Rotterdam, marca el camino a seguir con tres buenos ejemplos de emprendimiento digital. PortXchange comercializa una plataforma SaaS (software as a service) que facilita la coordinación durante las escalas de los buques, habilita el intercambio de datos sobre tiempos de llegada y reduce el consumo de combustible y las emisiones de CO2. We4Sea está especializada en gemelos digitales para barcos de transporte sin necesidad de recurrir a sensores a bordo y lanzando sugerencias de velocidad para optimizar la eficiencia. Y Awake.ai dispone de una plataforma que conecta a barcos, puertos y operadores de transporte terrestre para simular escenarios y ganar eficacia.
El listado de mejoras factibles a lomos de la tecnología abarca muchos otros aspectos del centro portuario. Empresas como Verizon y Nokia han desplegado en Reino Unido redes 5G privadas de baja latencia para implementar herramientas de IA y perfeccionar el control de drones. Esos drones son utilizados por otras compañías como Mythos AI para mapear la carga y los niveles de contaminación de los buques. Poco a poco, también se abre paso la robótica, con máquinas autónomas capaces de mover contenedores recurriendo por ejemplo al GPS. Sistemas de monitoreo hay muchos y cada vez más ligados a la inteligencia artificial. Se abren paso asimismo los softwares de gestión portuaria (a esto se dedican las españolas AllRead y eYard). Desde el ángulo sostenible, la sueca Seabound implementa módulos en contenedores para capturar CO2 y azufre de los gases de escape de los barcos, reduciendo así las emisiones en los puertos. Por último, el blockchain evita el fraude y la pérdida de documentación, permite la trazabilidad total de la cadena de suministro (CargoX), automatiza pagos y libera contenedores (Kale Logistics) y mejora el engranaje entre puertos y plataformas logísticas externas.