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Fran Antequera: “Nadie comprará tu solución si el pez grande no se fija en ti. El foco está en crear comunidad”

El director del centro de El Ejido apunta al desafío del relevo generacional. Son esos nuevos agricultores los llamados a acelerar la revolución tecnológica en el campo andaluz. 

admin
Publicado hace 4 meses

El responsable del centro de Misión en El Ejido, Fran Antequera, se mueve en la confluencia entre biotecnología y agrotech. Por formación y trayectoria, en esa cruceta acumula un bagaje que incluye trabajos de investigación en Estocolmo, asesoría a diferentes gobiernos y organismos internacionales para ayudarles a cuadrar su estrategia en esos ámbitos y proyectos tan llamativos como el desarrollado junto a Rodrigo Ledesma en el prestigioso Imperial College de Londres, donde se buscó la alquimia de convertir el aceite de cocina usado en pintura industrial. 

 

En El Ejido, epicentro del campo almeriense, queda rápidamente constancia del ascendiente que este vertical tiene para la economía andaluza y el emprendimiento. De momento, ningún otro centro aloja a tantas startups: hay de momento 15 en fase de aceleración y otras seis en el programa de alto rendimiento (estas últimas más consolidadas y con un flujo de ingresos superior). Además, en los próximos días se incorporarán hasta una docena más. El mantra siempre es el mismo: poner la tecnología al servicio de la agricultura para solventar los desafíos que plantea esta actividad. En un plano superior se inserta la gran aspiración de Bruselas: amarrar la soberanía alimentaria

 

Entre esos retos pendientes, Antequera plantea cinco con el foco en el campo andaluz y, por extensión, en todo el tablero español. El relevo generacional es uno de ellos, con un promedio de edad entre los agricultores de entre 53 y 55 años y la savia nueva moviéndose en la década de los 30. “Es mucho más probable que las sinergias se produzcan con este segundo grupo. Aunque hay empresarios de 60 años innovando al máximo, los early adopters son los más jóvenes y son ellos quienes deben conocer y entender en primer término las soluciones planteadas por las startups”. 

 

La mano de obra no cualificada y la gestión deficitaria de los recursos hídricos son dos problemas que también arrostra el campo andaluz, pero el director del centro de El Ejido se detiene, por cercanía geográfica, en un cuarto punto que afecta especialmente a lugares donde -como Almería- la agricultura es sobre todo intensiva. Por desgracia, el modelo regenerativo promovido por el empresario sevillano Luis Bolaños no es tan aplicable en lugares donde prima el invernadero. “Aquí hemos sido muy de castigar el suelo con fertilizantes y pesticidas, pero ese es un mal camino porque puede acabar ocurriendo como en el Mar Menor, donde los acuíferos están contaminados. El suelo hay que entenderlo como un sistema. La planta que hay arriba es importante; el conjunto lo es mucho más”. Esa es la dirección tomada por la UE con la iniciativa Agro4Agri, orientada a potenciar el uso de biopesticidas, bioestimulantes y biofertilizantes. 

 

Existe un quinto problema alrededor del agrotech que Antequera enlaza con el propio emprendimiento. Incluso si se demuestran logros evidentes, opera una enorme barrera de entrada más relacionada con lo cultural que con lo económico: “Nadie va a comprar tu solución si el pez grande no se fija antes en ti”. Lo saben en el centro de El Ejido y por eso se juega la carta de la sensibilización. Recientemente se celebraron unas jornadas para mostrar a algunas de las cooperativas más punteras el rol que la inteligencia artificial puede jugar en la agricultura. Al centro ya se han acercado players tan relevantes como PrimaflorAgroponienteGrupo La PalmaBerdeaNature ChoiceGrupo La CañaCitri&Co. “Tenemos que ganarnos esa confianza y creo que lo estamos consiguiendo. Antes de escalar hay que poner el foco en la comunidad”, afirma el directivo almeriense. 

 

Este frente común startup/empresas se abre también a los centros de conocimiento (incluida la universidad), a diferentes asociaciones e incluso a particulares. Gracias a un acuerdo con el Ayuntamiento de El Ejido, socio local de Misión, y la asociación Hábitat en Acción (centrada en la reforestación), una de las startups dispondrá de unos terrenos cedidos para una prueba piloto. 

 

Inmenso es el abanico de soluciones tecnológicas al servicio de la agricultura. Gemelos digitales, blockchain, IoT, robótica, control del agua, los cacareados biofertilizantes o la CEA (acrónimo en inglés de agricultura en condiciones controladas) están en el radar del emprendimiento más innovador. Antequera cita algunas de las startups alojadas en el centro almeriense, aunque advierte que se deja nombres por el camino y que todas tienen recorrido y mimbres para hacerse un hueco en el mercado. En fase de aceleración destacan, por ejemplo, Ventury Technology (sensorización e internet de las cosas), Almea Conecta (IA generativa para automatizar tareas repetitivas y ganar eficiencia) y Fruteka Fields (marketplace que elimina intermediarios y permite a los agricultores vender directamente el producto). En el programa de alto rendimiento despunta otro trío: Crodi (robots que identifican plagas y avisan cuando el fruto está preparado para la recogida), i-Agro-Factory (software modular para mejorar la productividad y controlar los costes) y Solaris Vita (placas solares para invernaderos). 


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