Gaming y contenidos digitales: las dos caras de una industria con infinitas oportunidades de negocio
Mucho ha llovido desde que España emergiese como potencia del videojuego durante los años ochenta y principios de los noventa en plataformas de ocho bits como las que ofrecían los rudimentarios Amstrad y Spectrum. Dinamic Software, Opera Soft, Topo Soft y Zigurat (Made in Spain) firmaron entonces algunos de los títulos más emblemáticos del mercado, alimentando de paso los sueños y la ambición de las primeras generaciones de desarrolladores del país.