Smart Mobility: instrucciones de uso
La idea de una ciudad cuyos desplazamientos cotidianos son impulsados por un potentísimo motor tecnológico —Smart Mobility— ya no es un futurible, ni siquiera en lugares de tamaño medio como Málaga o Sevilla. El concepto ha pasado de los laboratorios de innovación a los pliegos de licitación, a las pruebas piloto en barrios concretos y a los debates en los despachos municipales. El principal reto no es superar la barrera de lo imposible, sino hallar el método adecuado para adentrarse en el terreno.