Los cultivos leñosos de gran valor como olivar, aguacate, mango, entre otros, requieren una gestión precisa del riego y del estado del suelo. Muchos agricultores carecen de herramientas adaptadas a estos cultivos, lo cual genera ineficiencias, pérdidas de producción y un uso insostenible de los recursos hídricos.
El proyecto Albor, diseñado específicamente para pequeñas y medianas explotaciones agrícolas, combina sensores distribuidos por la parcela (humedad del suelo, temperatura, radiación, presión, caudal) con un módulo de análisis que interpreta los datos y recomienda o ejecuta acciones de riego, lo cual facilita el día a día de los agricultores y hace más atractiva la profesión para futuras generaciones. También recopila datos sobre el uso del agua que apoyarán la investigación y la toma de decisiones sostenibles en el futuro.