Comic-Con y el desembarco jiennense del gaming: 15 empresas made in Misión Andalucía toman el pulso al gran evento del sector
El contingente adscrito al centro de videojuegos y contenidos digitales de Jaén presenta sus propuestas a inversores y publishers en busca de un salto a la siguiente fase de negocio
Nadie habría dado un duro por Jaén como arteria andaluza del videojuego. ¿Jaén, con apenas 112.000 habitantes, embutida entre Córdoba y Granada, famosa por sus sierras de Cazorla y Segura, su olivar, sus renacentistas Úbeda y Baeza, su otrora refulgente Linares (el automóvil que ahora regresa)... pero sin tradición alguna en la economía digital, sin grandes startups, sin tradición en el gaming? El caso es que Misión, la iniciativa transversal de emprendimiento propulsada por la Junta con el respaldo de diversos socios locales, ha enriquecido el paisaje de la ciudad. Para muestra, un botón: las jóvenes empresas y emprendedores que acudieron a la San Diego Comic-Con celebrada en Málaga entre el 1 y el 4 de octubre.
Para empezar, el evento se retransmitió en A Link to the Podcast, un espacio dirigido por Manuel Luis Mena, quien ya pasó por el programa de Misión y tomó buena nota de las peripecias del contingente jiennense. No eran pocas las startups presentes en la capital de la Costa del Sol. Allá estuvieron Rigoberto Studio, Chancess, Mannet Studio, Eterno Cabaret, ZenBerry, Doorman, Trovador, Crossbros, FromZero Games, Bubble Time, Echo-Beasts, Jaén Storytelling & Translation Services, Panopticon y Dianthus.
Asistir a una convención de esta magnitud no equivale a un paseo por la pradera. Hay que armar una estrategia antes y la delegación de Misión había aprendido la lección gracias, en parte, a la experiencia que esta iniciativa acumula en ferias de primera magnitud en España como South Summit o el DES que también tiene lugar en Málaga. Un escaparate sólo sirve de algo cuando el público te ve. Y así llegan la inversión, los contratos y, a veces, un contacto que puede dar frutos en diferido.
Vale como referencia la ya citada ZenBerry, pues su periplo resume bastante bien los retos, carencias y alegrías de una industria donde la brecha entre los estudios multimillonarios (triple A) y la clase media indie es cada día mayor. Todo lo que Juan Luis Sánchez, uno de los fundadores de la startup, señalaba en la entrevista publicada en el blog de Misión cobra aún más sentido si se piensa en la Comic-Con.
“Hay oportunidades para los grupos pequeños, pero tienen que saber llegar y destacar, qué producto ofreces y hacia dónde se dirigen. No puedes improvisar una estrategia. Y necesitas muchos contactos”. Una de las teclas que Zenberry tocó meses atrás conectaba directamente con una distribuidora china (publisher en el argot del sector). “Estamos adaptado Echoes of Nara [el título en el que actualmente trabaja la empresa] a ese público y el rol de la distribuidora es clave, porque hay países y áreas (también Hong Kong o Macao) donde el acceso es imposible sin un socio local”, decía entonces Sánchez.
Esas oportunidades de las que habla el emprendedor andaluz dependen en gran medida de la propuesta de valor, que al fin y al cabo se traduce en diferenciación o, si se prefiere, en singularidad. Si Rigoberto Studio le explica al interlocutor que ha dado con una fórmula sin parangón para adaptar la realidad virtual a cualquier uso y sector, atraerá los focos durante unos minutos. Lo mismo ocurrirá si Crossbros describe la trama y mecánicas de Heroes of Anirea; si Bubble Time desgrana el funcionamiento de su app para propiciar espacios digitales de desconexión; o si FromZero Games detalla los pormenores de su Project Glitch. Para eso está precisamente la Comic-Con y por eso el contingente de Misión acudió a esa plaza bien pertrechado.