El wifi no lo inventó un hombre (y otras historias de mujeres en la ciencia)
Piensas en tecnología y ciencia y se te vienen a la cabeza nombres como Edison, Pasteur o Gutenberg. Es raro que pienses en Marie Curie y… ¿en alguien más? Porque la realidad es que las mujeres inventoras son las grandes desconocidas, mujeres inquietas que detectaron lo que no funcionaba y se atrevieron a cambiarlo, mejorando con ello su día a día y el de otras personas.
Muchas de sus aportaciones a la ciencia y la tecnología cambiaron la historia y ellas quedaron en segundo plano, olvidadas o firmadas por otros. Un ejemplo es Hedy Lamarr, actriz de Hollywood e inventora de la tecnología que sentó las bases del WiFi, una herramienta que hoy damos por hecho y cuya autoría poca gente conoce.
Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: más referentes hoy, más científicas mañana.
Más que un tema simbólico, anecdótico o de tendencia, la participación de las mujeres en la ciencia y la tecnología es una conversación necesaria no solo por el reconocimiento que siempre han merecido, sino también por la riqueza de sus nuevas formas de pensar que impulsan la calidad de las soluciones técnicas y digitales que resuelven muchos de los problemas que vivimos hoy como sociedad.
Por eso, junto a la Consejería de Industria, Energía y Minas, celebramos la II Semana de la Mujer en la industria, energía y minería con actos en las ocho provincias andaluzas y con la participación de más de 100 mujeres.
Una sociedad más justa y con más talento es una sociedad con más futuro.
En este sentido, hay buenas noticias en Andalucía: el número de mujeres dedicadas a I+D ha crecido un 30,4 % en los últimos cuatro años, un avance que es una mejora no solo en términos de igualdad, sino también de competitividad e innovación.
No obstante, a medida que avanza la carrera investigadora, la presencia de mujeres disminuye en puestos superiores como el profesorado universitario y categorías similares. Solo el 26 % de las cátedras universitarias están ocupadas por mujeres.
Por otro lado, en el sector privado, la presencia de investigadoras sigue siendo baja: un 28,58 %. En construcción apenas llegan al 15,1 % y en servicios al 28,6 %. En industria representan el 31,1 % y en agricultura el 39,4 %.
Así lo confirma también la experiencia de Camila Puentes, CEO de Duponte, una startup del ámbito de la salud. En sus propias palabras: “Emprender como mujer en un sector técnico todavía implica, en muchos casos, tener que demostrar más. Una presión añadida que muchos hombres no han vivido de la misma forma.”
Aun así, reconoce que estamos en un momento histórico en el que las mujeres pueden emprender con libertad y, al menos en Andalucía, cuentan con cada vez más apoyo institucional y financiero.
Del ecosistema digital andaluz al aula: nuevos roles como motor de cambio
Una de las formas de apoyar la participación plena de mujeres y niñas en la ciencia, la tecnología y la innovación y aumentar estas cifras es acercando referentes a las más jóvenes. No es suficiente cambiar los libros de texto o el curriculum educativo o animarlas a estudiar otras carreras. Deben estar presentes en su día a día otros roles, roles de carne y hueso, a quienes puedan conocer y cuya motivación y propósito de vida les pueda inspirar.
Por eso, con el objetivo de visibilizar referentes femeninos, fomentar vocaciones STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés) desde edades tempranas y poner en valor el papel de las mujeres dentro del ecosistema digital andaluz, Esther Pina, coordinadora del centro Misión Gaming y contenido digital de Jaén, colabora con WomANDigital y el Instituto de Enseñanza Secundaria Velázquez (Sevilla) en una serie de actividades para conmemorar este día.
Esther Pina, coordinadora del centro Misión Gaming y contenido digital de Jaén: sembrando referentes femeninos en STEM
Esther, que es CEO y Fundadora de Secret Sound, con un MBA en Transformación digital y varios proyectos de emprendimiento a sus espaldas, entre ellos Open Future Hub Cartago, AJE Región de Murcia o Talentia, ha dirigido un taller práctico presencial de producción musical aplicada a videojuegos y contenido digital para el alumnado de 2º de ESO del IES Velázquez, una forma directa de inspirar a las nuevas generaciones en el mismo lugar donde se forman.